Los criterios de la verdad

Después de algunas semanas de ausencia aquí estamos de nuevo. Esta semana leímos un texto muy interesante del filósofo Josep María Terricabras titulado “Conocimiento y verdad”, el cual desglosa el concepto de verdad y los diferentes criterios o elementos de selección que intervienen o que influyen el conocer la verdad, que como ya habíamos visto con Villoro, el conocimiento tiene que ser una creencia verdadera y justificada, ahí es donde nos topamos con el primer problema:

¿Qué determina una creencia verdadera? ¿Quién dictamina si algo es verdad, medio verdad o mentira? 

Dentro de la lectura de Terricabras podemos encontrar diferentes conceptos que nos ayudan a comprender cómo es que el ser humano ha manejado y sostenido la verdad, que en la antigüedad sobrepasaba la libertad de él mismo, pues tenía la obligación de conocer la verdad y defenderla por más que le costara. Más adelante el autor propone una forma para conocer la verdad, pues resulta bastante complejo ya que puede haber situaciones con las que se cuente con criterios claros o por el otro lado, no tener ninguno lo que complica el conocer quién tiene la razón y esta forma es la reflexión.

En el caso de no tener criterios para validar cuál es la verdad, el autor puntualiza que en estos casos se requiere de la construcción del contexto en el caso que se esté tratando, pues el contexto cuenta con elementos únicos que nos ayudarán a tener una reflexión más amplia sobre el dilema en cuestión y nos acercará al entorno del problema o juicio para poder tener una conexión o relación mucho más estrecha y que gracias a este acercamiento, se podrá conocer la verdad.

Todos estos elementos de los que habla Terricabras se pueden identificar en las carreras que estudiemos cada quien, pues siempre habrá que reflexionar y conocer el contexto en donde se esté para poder crear una obra de arte, construir un edificio, resolver una ecuación, recetar a un paciente, etc. En este caso les hablaré un poco sobre lo que yo estoy estudiando: Relaciones Internacionales.

Las relaciones internacionales es una disciplina que tiene un carácter multidisciplinario, pues se interconectan diferentes ámbitos de la vida de los seres humanos, desde la educación, la cultura, la política y el gobierno, la sociología, etc. a nivel internacional, pues es una rama de las ciencias sociales. RI O RN, en palabras simples es el estudio de las relaciones sociopolíticoculturales entre los países, esto es que trata diferentes cuestiones entre los Estados, desde las políticas que se utilizarán para cuidar al medio ambiente, el intercambio comercial, el turismo, la gastronomía, la educación, las políticas públicas, los servicios públicos y un concepto muy importante: el poder blando de las naciones.

¿A qué se refiere esto? El poder blando es el poder que ejerce un país sobre otro por medio de su influencia en el mundo, como su cultura, su forma y estilo de vida, sus obras de arte, su imagen ante el mundo para atraer a las personas y que se admire y se conozca su país, es crear una imagen “tan perfecta” que otros quieran imitarlos y esto es lo que les da poder. Es por ello que las grandes potencias como Estados Unidos, China, etc. tienen tanto poder e influencia, a veces no se entiende porque se toman distintas decisiones por ejemplo en el Consejo de Seguridad de la ONU, en donde sólo 5 países determinarán que es lo mejor para los más de 190 países que forman parte de las Naciones Unidas.

¿Cómo saber quién tiene la razón? 

Es aquí donde está el meollo de la situación. Es obvio hasta cierto punto que cada país va a tener sus propias herramientas para dictaminar quién está bien o mal, sin embargo tienen que encontrarse con otros puntos de vista sobre cómo resolver disputas y conflictos a nivel internacional siempre siguiendo el lineamiento de sus intereses nacionales, su política exterior y sus necesidades, por lo que “no hay criterios” y es donde se recurre al contexto como lo sugiere Terricabras. Una vez que se logran acuerdos sobre como se tratará algún problema, también se incluye el contexto o una amplia descripción del ambiente para poder favorecer a todos los actores involucrados y ser “justo” con todos. Juzgar a quien se tiene que juzgar y castigar al que se tenga que castigar. Es aquí donde el carácter MULTI de las relaciones internacionales se ve expuesto, pues intervienen disciplinas y organismos internacionales como el derecho, la ingeniería, la economía, la medicina, etc; la ONU, Unicef, Médicos sin fronteras, Amnistía internacional, Human Rights, Watch, etc.

“No importa lo que es verdad. Sólo cuenta lo que la gente cree que es la verdad”.

(Paul Watson, cofundador de Greenpeace)

Anuncios

Y TÚ QUÉ CREES SABER?

En este segundo trabajo integrador, hablaremos sobre las distintas lecturas y opiniones sobre los autores que analizamos como José Ortega y Gasset y su texto Ideas y Creencias, el caso de desaparición de Brenda Damaris, Creer, saber, conocer de Luis Villoro y por último pero no menos importante, Psicología de las cosas y otros objetos de Pablo Fernández Christlieb, en donde tratan de explicar la diferencia entre varios conceptos que forman parte de nuestro día a día y que sin embargo puede que exista un gran abismo entre los mismos y a veces podemos pensar que son sinónimos.

Aparte de toda la parte teórica, también incluiré las reflexiones y pensamientos muy llamativos que surgieron en varios blogs y que en lo personal me ayudaron a comprender algunos temas, la experiencia de nuestra caminata por periférico que fue una dinámica de clase y expondré a algunos autores que por su lado tienen su sentir sobre estos dilemas del conocimiento.

Antes de comenzar, yo creo que es importante que de tiempo en tiempo nos detengamos a pensar y verdaderamente hacer un análisis personal y evaluarnos a nosotros mismos sobre lo que creemos, sabemos y tenemos conocimiento de. Desde mi punto de vista esto es muy relevante ya que no es lo mismo que defendamos una idea o creencia de algo cuando en verdad a lo mejor ni siquiera es así en la realidad o lo que “creíamos” que era de tal forma o manera no existe, es falso o no está propiamente fundamentado; ¿nos vamos a pasar la vida creyendo cosas que son mentira, supuestos que no tienen sentido?

En primer lugar leímos a José Ortega y Gasset que con una gran elegancia y estilo para escribir define de manera muy clara y puntual la gran diferencia entre una idea y una creencia y comparte también el concepto de la duda. “Las ideas se tienen; en las creencias se está”, es una de las frases que usa el autor para establecer la base de los conceptos.

Ortega y Gasset explica que las IDEAS son pum, ocurrencias nada más que un ser humano tiene o posee únicamente, son simples nociones de algo o alguien que nos despierte un interés literalmente. Por otro lado, las creencias son mucho más fuertes, pues son la base que rige la vida de las personas. Creer en algo significa que tenemos la seguridad que eso en lo que creemos existe, una certeza de vivir en algo y lo más importante es que nos SUSTENTA quien somos, nos pone ante el terreno de nuestra vida para de ahí partir.

                                   

Un tercer concepto del que habla el autor es la DUDA, que se entiende como la sospecha o estado de incertidumbre donde no se sabe algo; como un cosquilleo interno que nos mantiene preocupados o inestables acerca de algo o alguien, nos provoca inseguridad y desconfianza hacia ello. En palabras de José: “es estar en lo inestable como tal: es la vida en el instante del terremoto, de un terremoto permanente y definitivo.”

Otra semana también leímos a Luis Villoro, quien escribió un libro que se titula Creer, saber, conocer, en el cual habla sobre el problema y la manera en que se crea conocimiento basándose en los análisis de Teetetes y el Menón de Platón. De manera muy breve yo puntualice ciertas palabras claves para definir los tres conceptos elementales de la lectura, empezando por CREER, en donde el autor a diferencia de Ortega y Gasset, posiciona el creer como suponer o presumir algo, hacer conjeturas o no estar totalmente cierto sobre algo, que cambia totalmente en el SABER, ya que este significa que ya una creencia es verdadera porque está justificada, estructurada o fundamentada en algo verídico.  En palabras de Villoro: “Todo saber implica creencia pero no toda creencia implica saber.”

Por último el autor explica qué es entonces el conocimiento o el hecho de decir que se CONOCE algo o alguien como una guía de la práctica y el asegurar en razones válidas que se sabe algo, no únicamente tener la idea sino orientar a la acción una vez que se conoce.

          ¿Qué se hará entonces una vez adquirido el conocimiento?

En la tercera semana, volvimos a uno de nuestros autores anteriores, Pablo Fernández Christlieb leyendo Psicología de las cosas y otros objetos, el cual me pareció bastante interesante ya que Pablo te cuenta cómo es que desde la Edad Media hasta la Edad Moderna la cultura y sentido común y experiencias de los seres humanos le ayudaron a construir y elaborar ideas y creencias históricas de las cosas que con el tiempo se vieron envueltos en la vida de las personas y el mundo en sí gracias al desarrollo de las sociedades, la tecnología y otros factores.

Dentro del texto, el autor comenzaba relatando que en los primeros siglos de la Edad Media, el único color que existía era el rojo porque era el único que se conocía y porque tenía un valor simbólico para las personas. Más adelante se habla sobre la construcción de muebles para guardar y atesorar cosas que para la gente eran importantes o formaban parte de su rutina diaria, aparecen entonces el cofre y la cómoda, y un concepto de VACÍO que había que llenar con cosas materiales prácticamente para que se compensara ese sentimiento o hueco dentro de los seres humanos.

Paulatinamente ya en el siglo XVIII junto con las grandes batallas y conquistas a lo largo de todos los continentes, nace una necesidad de clasificar todo tipo de cosas para poder separar y categorizar todo, desde objetos hasta conceptos, libros, etc. que se fueron acumulado década tras década. En el siguiente siglo, es donde esta clasificación y acumulación de objetos es más visible ya que aparece la vitrina, la relación entre sujeto y objeto es más cercana y se quiere demostrar.

El siglo XX se conocerá entonces por ser el siglo de la información ya que ahora por tanto objeto se quiere conocer más a detalle todo lo relacionado con el mismo por lo que el enfoque ahora está en la información, los datos y los números de los objetos, aparece el concepto de cognición.

Finalmente en la Edad Moderna, el ser humano ya no solamente tiene una idea o creencia sobre los objetos, sino que ya sabe a ciencia cierta lo que son, para que son y dónde están, ya conocen todo lo relacionado con ello y es por eso que aprenden a separarse de ellos, a desligarse de esa relación íntima y es donde se presenta esta frenesis que separa al sujeto del objeto. El ser humano a fin de cuentas, conoce y divide la percepción y la sensación de los objetos.

Después de todas las lecturas, es muy interesante encontrar y conocer las perspectivas de Ortega y Gasset, Villoro y Pablo, sin embargo creo que es relevante que salgamos un poquito de ellos y buscar qué es lo que dicen otras personas a lo mejor no desde la disciplina de la psicología o la filosofía pero por ejemplo, encontré que Jorge R. Díaz Muñante, desde la perspectiva de la gestión del conocimiento y las tecnologías de la información, definió el conocimiento de la siguiente manera:

“Conocimiento significa entonces apropiarnos de las propiedades y relaciones de las cosas, entender lo que son y lo que no son”.

Después de leer esta definición, se me vino a la mente todo el relato de Pablo sobre la psicología de los objetos, pues es primordial hacer esta separación de percepción y sensación o esa misma frenesis de la que Fernández hablaba para que una vez que conocemos al objeto, obtengamos la mayor información y detalles posibles para poder SABER  y deducir que son y que no son como lo menciona Jorge, que sí tienen y que no.

Yo creo que igual a veces puede sonar fácil hacer estas lecturas e investigar los conceptos y puede ser una tarea sencilla, si sólo hay que entenderlo desde nuestra perspectiva pero por otra parte, creo que enriquece mucho nuestro conocimiento como estudiantes y jóvenes viviendo en un mundo tan loco el leernos unos a otros, por lo que a continuación les presento ejemplos de varios blogs de mis compañeros que me han ayudado en esta travesía de creer, saber y conocer:

En el blog de Andrea Esquivel ella hace una reflexión muy interesante sobre el texto de Villoro desde la óptica del derecho, ya que entiende muy bien el significado de creencia por la postura del Menón y la contraparte, Teetetes:

“Es muy interesante ver ambas posturas desde el derecho. Es decir, como ciudadanos, ¿cuántos de nosotros sabemos que el artículo const. 35 Bis nos dice que podemos revocar a nuestro presidente y/o gobernadores?¿Cuántos de nosotros creemos que las cosas van a cambiar?”

Hacernos preguntas sobre lo que conocemos o que se nos cuestionen nuestros actos de alguna manera puede ser incómodo, pero que a veces estos conocimientos no nos orienten a actuar por nosotros mismos es algo grave y normalmente no nos gusta porque preferimos quedarnos en nuestra zona de confort. Si gustan leer la entrada completa aquí el link: https://andreaesquivelr.wordpress.com/2015/03/16/creer-saber-conocer/

Otro gran ejemplo es el de Zoe Peregrina, que conmovió a muchos con su entrada sobre ideas y creencias y el caso de las desapariciones en México y que desde un plano empático y en primera persona, Zoe expresó su sentir sobre lo que está pasando en nuestro país, aquí un pequeño extracto:

““La duda es cabrona”, me dijo alguien algún día. Así la siento y así la vivo. Cuando estoy en duda me siento flotar en una pluma a cientos de metros de la tierra, o nadando en medio de la nada, o atorada en un edificio construido en los 70 en la colonia Roma del DF en un terremoto de 7 grados… Por otro lado también tengo creencias, estoy en ellas y vivo de ellas. Vivo porque creo que el poder del pueblo es mayor al de aquellos que creen controlarlo. Vivo porque creo que si algún día desaparezco no será en vano. Vivo cuando -y porque- creo en la acción comunitaria…” Lee su entrada completa:  https://zoeperegrina.wordpress.com/2015/03/09/cuando-estoy-cuando-pienso/

Me pareció que su reflexión nos hizo pensar tres veces a todos lo que está pasando y de cierta manera también es como una llamada de atención a un sentimiento enorme y estado de duda PERMANENTE en el que viven muchas personas y que la verdad no creo que sea justo. Creo que la plática más que discusión, en este caso nos logramos identificar y ahondar en los conceptos y a plasmarlos en el caso de Brenda Damaris, una de las tantas desaparecidas en nuestro país.

Natalia, por su lado, creó una gran reflexión involucrando a la política en su entrada sobre Creer, saber y conocer de Luis Villoro, hablando sobre la gran influencia que tienen los medios de comunicación en la gente y que la base que es la educación juega un gran papel en el comportamiento de los individuos en la sociedad mexicana:

“Los medios, más que decirnos qué pensar; nos dicen cómo hacerlo.. lo verdadero está justificado con otras herramientas audiovisuales.. nos hacen creer que tienen el conocimiento, saben y dicen la verdad. Guían nuestra experiencia del mundo (otros en más y otros en menor medida). Nos basamos en lo que recibimos de las pantallas. Lo habitamos de distintas maneras.”

Los comentarios en la entrada fueron bastante interesantes, ya que es muy personal como ve esto cada quien y el punto de Natalia sobre la educación es muy relevante porque quien SABE no se cree todo lo que ve, sino que se tiene un pensamiento crítico que se va construyendo con el tiempo gracias a la experiencia.

Creo que es una muy buena asimilación de los conceptos de Ortega y Gasset, aquí el link: https://nataliarag.wordpress.com/2015/03/15/de-la-aguja-hipodermica-y-otros-cuentos/


Antes de concluir, también quisiera compartirles mi reflexión sobre nuestra salida de campo o experiencia fuera del salón. Hace unas semanas, más o menos a finales de Febrero, hicimos una dinámica diferente en clase. Salimos a caminar desde el ITESO hasta López Mateos toda la reseña la pueden leer en mi entrada “Mismo camino diferente ruta” y la verdad fue toda una odisea. En pocas palabras era una distancia larga, hacía mucho calor y digamos que no todos íbamos con la ropa más cómoda para la excursión. Fue una experiencia interesante porque pues resultó algo incómodo para algunos pero por otro lado descubrimos la situación desfavorable en la que se encuentra nuestra ciudad de Guadalajara y es que literalmente muchas personas tienen que caminar por periférico e ir exponiéndose a muchos peligros para poder llegar a López y de ahí moverse a su lugar de destino. Considero que es significativo para los temas de los que ya estamos hablando porque muchos vivimos la diferencia entre creencia y conocimiento, pues creíamos conocer el lugar dónde vivimos y la verdad es que aunque muchos pasamos por ahí diario no sabíamos que existía un canal de aguas negras, hay una pésima infraestructura para peatones, etc.

Finalmente creo que este módulo del curso me ha ayudado mucho en varios ámbitos de mi vida empezando  por el área profesional o que tiene que ver con mi carrera porque como ya comentaba algo cuando leímos a Villoro, la disciplina de las relaciones internacionales se enfoca principalmente en conocer las relaciones de poder que se crean entre líderes, individuos, Estados, regiones, etc. con el fin de conocer como está compuesto el sistema internacional y de ahí entender cómo es que trabaja en conjunto para resolver conflictos o controversias de todo tipo desde lo cultural, lo sociopolítico, lo económico, lo ambiental, etc. y que gracias a eso es que existen diferentes organismos que se dedican a esa pequeña parte de la relación entre los entes y que así el mundo no sea un caos, buscando la convivencia sana y una relación interpersonal que esté construida por varias perspectivas y que no necesariamente tienen que estar de acuerdo en todo pero que por el contrario se ayuden mutuamente y se enriquezcan cada vez más.

En el plano familiar pues es un poco más obvio, sin embargo me pone a pensar en si a veces lo que se discute o piensa sobre un padre, una madre o entre hermanos a veces es realmente una creencia verdadera o es un simple supuesto de lo que no estamos seguros. También creo que muchas veces nuestros padres nos comparten toda una serie de conocimientos a lo largo de los años ya que conforme a sus creencias y saberes propios nos van educando y forjando a su propio molde pero que en cuanto un hijo se vuelve adulto, comienza a experimentar otras cosas y aprehende nuevos aprendizajes con los que tiene que toparse consigo mismo y validar si son sólo conjeturas o algo justificado.

En lo personal es más simple pero complicado a la vez, pues todos estos conceptos tienen TODO que ver conmigo. Todos tenemos ideas sobre cosas, personas o lugares pero a fin de cuentas como decía Ortega y Gasset son ocurrencias propias o hasta a veces disparates que no significan nada, pero ya cuando hablamos sobre algo que creemos lo hacemos NUESTRO la mayoría del tiempo y aseguramos con gran seguridad y confianza que lo sabemos todo, cuando en ocasiones desafortunadamente no tenemos la razón o el propio saber. Creo que en nuestro paso por la vida nuestro origen, experiencias y desarrollo de sentido común nos ponen ante retos y obstáculos formulados por ideas y creencias erróneas y que depende de nosotros mismos si las identificamos y logramos transformar en conocimiento para salir adelante.  

Bibliografía

Christleb, P. F. (2002). Psicología de las cosas y otros objetos. Revista Internacional de Psicología , 9-19.

EcuRed. (s.f.). EcuRed. Recuperado en Marzo de 2015, de Conocimiento: http://www.ecured.cu/index.php/Conocimiento

Gasset, J. O. (Diciembre de 1934). IDEAS Y CREENCIAS. Recuperado en Marzo de 2015, de Creer y pensar: https://www.dropbox.com/s/br5fadbnvak5zsw/Ortega%20y%20Gasset%20IDEAS_Y_CREENCIAS.doc?dl=0

Villoro, L. (s.f.). INTRODUCCIÓN. DEL PROBLEMA Y DEL MÉTODO. En L. Villoro, Creer, saber, conocer (págs. 1-8).

Conocimiento: ¿Proceso psíquico o colectivo?

Esta semana, leímos un texto muy interesante sobre la “Psicología de las cosas y otros objetos” de Pablo Fernández, autor del cual ya habíamos hablado unas semanas antes acerca del mundo epistemológico.

Dentro de este texto, Pablo nos relata como a lo largo de un periodo específico de la historia, la Edad Media hasta la Edad Moderna, la cultura y la experiencia ayudaron al ser humano a construir nociones históricas de las cosas que poco a poco iban formando parte de las personas, sus roles y actividades y la sociedades en conjunto.

A principios de la Edad Media, más o menos del siglo VI al X, el autor declara que el único color que existía, por ejemplo era el ROJO. Todo se veía de este color en específico y se tenía la idea de que este color representaba valentía, honor, entre otras cosas porque era el más notorio; sin embargo se conoce y se sabe que éste color tiene un carácter atrayente, es muy atractivo a la vista, por lo que fue el primero en verse como un objeto, ya que en ese entonces eran muy escasos y limitados los objetos y es por esto, que se tenía la creencia de que todo era sagrado o mágico, por el poco conocimiento de objetos en la dinámica mundial.

Más adelante entre los años 1000-1500, comienzan a aparecer otro tipo de objetos que serán parte de la vida del humano, como por ejemplo los muebles. Una vez que estos se vuelven parte de la cotidianidad del ser, pierden esta característica de “mágico” o “especial”, ya se conocen sus materiales, sus orígenes y sus funciones, pero por otro lado ahora aparece la idea de que todo lo relacionado con la magia y las brujas era malo o negativo, por lo que se empezaron a quemar brujas quienes tenían el pelo rojo, pero no se sabía a ciencia cierta porque era que estas personas decidían conservar la idea del rojo poderoso de inicios de esta época.

Poco a poco se van inventando nuevos objetos como el cofre y la cómoda y aparecen nuevos conceptos como el vacío, donde se sentía que se quedaba un espacio o un hueco que había que llenar de objetos, de ahí que a partir de 1500 se registraron una gran cantidad de inventos de cualquier tipo. El cofre por su parte, era en donde se guardaban los tesoros o las cosas más preciadas y la cómoda, el invento que abre el siglo XVIII como un mueble o especie de cajón femenino en el cual las mujeres podían guardar cosas personales y del hogar ya que ahora se creía que el viejo cobre era muy incómodo o “poco accesible”.

Otro de los grandes acontecimientos del siglo XVIII fue sin duda la Enciclopedia Francesa, en donde los seres humanos ya creían en que el conocimiento debía de ser guardado, para que gracias a su experiencia e historia se fueran acumulando todos los nuevos aprendizajes que se tomaron tras grandes acontecimientos históricos como batallas, conquistas, desarrollos científicos, etc.

Justo después de esto surge la necesidad de la clasificación, donde las personas ya tenían la idea de que todo debía de ser separado o categorizado para poner orden sobre todos los nuevos objetos que se habían creado a lo largo del tiempo y ya se sabe para entonces, que hay una aparición sucesiva de los mismos: primero los ópticos, luego los acústicos, los olfativos, en cuarto lugar los gustativos y por último los táctiles. Una vez conociendo esto, la vida de las personas se va girando en torno a toda una serie de objetos variados, en dónde tiene contacto con un sinfín de ellos y que los ayuda a desenvolver sus sentidos, a abrirse el panorama y ampliar su perspectiva de conocimiento.

Ya en el siglo XIX, los seres humanos establecen una relación epistemológica de encantamiento con los objetos, se fascinan de ellos y se convierten en sus grandes pasiones, tienen la creencia de que son maravillosos y fijan una meta de tener los más que puedan, es por ello que aparece la VITRINA. Durante este siglo esta relación sujeto-objeto se hizo tan estrecha que las personas se dedicaron a comprobar cómo es que esta acumulación de objetos iba incrementando, creyendo que esto era algo positivo, dejando de lado que se podía empobrecer algún aspecto.

En el siglo XX esto es un tanto diferente, pues durante estos años ya no se crearon tantos objetos, sino que se le dio más importancia a la información, datos, números específicos de los objetos, en lugar de fijarse tanto en cómo se veían o cómo es que se percibían en la realidad, es por ello que ahora aparecen las palabras de “sentido informático” o “cognición”. Ahora la idea que se tenía antes de vacío se transforma para que ahora ese hueco se llene más y más de información y detalles de los objetos, surgen las computadoras y los objetos de consumo, precisamente por la idea de que “hay un vacío que llenar, que satisfacer” y el ser humano busca otro tipo de objetos, bebibles, fumables, etc.

Es por ello que ya en la Edad Moderna y tras la creación y fabricación de tantos objetos, se presenta el concepto de frenesis, en donde se separa el sujeto y el objeto. Con base en la experiencia y el conocimiento adquirido por tantas décadas, el ser humano hace que esta frenesis se separe entre percepción y sensación, sabiendo que existe una realidad particular de los objetos y otra de ellos mismos, aprendiendo a separar y desligarse de esa idea de encantar al objeto y aprender a dividirlos.

“Esto hace pensar que la conversación, ésa que se goza, es un arte, y ciertamente, el arte es una actividad frenésica…”

La semana pasada, hablábamos de 3 definiciones muy importantes del autor Luis Villoro, en donde se separan el creer, el saber y el conocimiento. Si analizamos detenidamente lo que habla Pablo Fernández en su texto, considero que todas estas ideas de las que habla así como él ejemplifica en este caso, la psicología de los objetos, son una forma para los demás de saber y conocer cómo es que dentro del campo psicológico se valida o verifican todos los desarrollos para afirmar que las percepciones o sensaciones en realidad son construcciones históricas culturales, ya que como lo define Villoro, el conocer es asegurar en razones, que es lo que yo creo que Pablo intenta hacer en este caso, repasando desde la Edad Media hasta la Edad Moderna cómo es que el concepto de objeto se fue desenvolviendo hasta llegar a establecer una relación de encantamiento, más que de fusión con los seres humanos con base en saberes de la psicología, apoyándose en descubrimientos de diferentes autores, científicos y académicos que han estudiado el tema y no únicamente hacer suposiciones de que era obvio que el color rojo es el más notorio o cosas por el estilo, sino con creencias verdaderas y justificadas argumentarlo.

Creer, saber, conocer: Luis Villoro

Esta semana leímos la introducción del libro de Luis Villoro titulado Creer, saber, conocer,en donde menciona el problema y el método del conocimiento, empezando por establecer dos preguntas sobre este, para más adelante definir los conceptos de creencia, saber y conocimiento con base en el análisis de Teetetes y el Menón de Platón.

Creer, saber, conocer

“Todo saber implica creencia pero no toda creencia implica saber.”

Dentro de las Relaciones Internacionales, existen diferentes teorías como el liberalismo, el realismo o el marxismo, que tratan de explicar y ofrecer una visión del mundo y su dinámica de manera diferente, sin embargo todas parten de momentos y situaciones históricas, que a partir de las consecuencias y repercusiones que eso trajo a las sociedades, aprendieron a conocer y SABER cuáles fueron las causas de dichos acontecimientos para más adelante tratar de explicar cuáles son las posturas del individuo, el Estado y el sistema internacional, cómo es que cada uno actúa y se posiciona para lograr sus intereses y cómo interactúan entre sí, estableciendo diferentes pautas de convivencia y utilizando distintas herramientas.

Es por esto que en esta disciplina que se dedica a estudiar las relaciones de poder entre personas, países, grupos sociales y organismos internacionales, es de alta relevancia que los relacionistas aprendamos a CONOCER la historia, para entonces SABER y entender porque suceden diferentes fenómenos en el planeta, cómo es que se llevan a cabo distintas interacciones entre los principales actores internacionales o cómo es que se pueden gestar y resolver conflictos entre las potencias; no únicamente dedicarnos a suponer o creer porque pasan las cosas de cierta manera sin estar seguros, o detenernos en nuestras propias conjeturas o ideas; sino contar con una base histórica, cultural y social para poder hacer un análisis de fuerzas profundas, fundamentando nuestros conocimientos sobre algún hecho, persona, país o región en específico que nos encontremos estudiando o que nos cause interés.

Ideas y Creencias

Esta semana leímos a José Ortega y Gasset, quien en su texto Ideas y Creencias, nos explica de manera muy concreta y precisa la diferencia entre una idea, una creencia y la duda.

“Las ideas se tienen; en las creencias se está”

Una idea puede ser un conocimiento, una noción o una ocurrencia como le apoda el autor sobre algo o alguien en específico. Las ideas las podemos discutir, argumentar, debatir, sostener, etc… pero no podemos VIVIR de ellas porque no permanecen, sino que están alejadas o apartadas de nosotros.

Una creencia por otra parte, es algo en lo que creemos o tenemos certeza de pasa, existe, vive… esta nos tiene y SUSTENTA a nosotros, en términos epistemológicos, tendríamos una relación de encantamiento con las creencias, ya que estas demuestran nuestras pasiones, lo que nos define como ser humanos únicos e irrepetibles. A diferencia de las ideas que es una epistemología de fusión, en la que el sujeto y el objeto se mezclan y combinan perfectamente.

“Las creencias constituyen la base de nuestra vida, el terreno sobre que acontece.”

Por su parte, la duda es la sospecha, incertidumbre, indecisión de algo que normalmente se tiene que resolver. El dudar es ponerse en un cierto estado de inestabilidad, donde no se sabe o no se conoce algo en particular y que nos coloca en un estado inseguro y de desconfianza total.

“es estar en lo inestable como tal: es la vida en el instante del terremoto, de un terremoto permanente y definitivo.”

¿No les suena a que hoy en día, con tantos fenómenos sociales vivimos constamente en un estado de duda? Vivimos en un país donde nos sentimos inseguros y tenemos un alto grado de desconfianza hacia nuestros representantes políticos, no creo ser la única en pensarlo.

Al conocer el caso de la desaparición de Brenda Damaris, me surgieron muchas dudas y preguntas sobre cómo se ha podido incrementar de manera muy notoria la cantidad de desapariciones forzadas en México y no se ha hecho mucho al respecto. Si lo pensamos bien, en muchas zonas del país, en específico las fronteras, la gente ya vive en un estado de incertidumbre y se actúa a la defensiva, se sobrevive no se vive.

¿Por qué tendríamos que acostumbrarnos a vivir así? Leyendo el caso de Damaris, entre muchos otros, son las organizaciones no gubernamentales como Amnistía Internacional, Human Rights Watch, Gobernanza Forense Ciudadana, etc. las que tienen que apoyar a un limitado número de familias de acuerdo con los recursos que cuentan, que tienen que hacer la labor del Estado en verificar y hacer las investigaciones y pruebas médicas necesarias para que las familias, como la de Brenda que durante meses trabajó por su cuenta para encontrar el cuerpo de su hija, finalmente pudieran encontrar su cuerpo y saber la verdad sobre lo que le pasó o cómo murió particularmente.

La coalición entre el Estado, el crimen organizado y todos los cuerpos de “autoridad” como policías de todo tipo, es más clara y evidente. En este delito entonces, se han tenido que involucrar otros actores, no solamente de la localidad donde es la víctima, sino muchas organizaciones civiles y otras familias que han pasado por lo mismo, hasta periodistas y diarios independientes que en muchas ocasiones han proporcionado datos crudos y actualizados sobre el número de desapariciones en México.

¿Cómo es posible que no se tenga un órgano o comité del Estado que tenga toda una serie de métodos y procedimientos para llevar a cabo las investigaciones pertinentes y abrir expedientes fiables y verídicos de cada una de las víctimas?

Considero que todas estas injusticias que se llevan a cabo, particularmente en nuestro país y en el presente sexenio, de cierta manera representan un problema epistemológico, donde los diferentes actores del Estado tienen una visión diferente o prácticamente inexistente, sobre las desapariciones forzadas y cada mexicano que no está, diferente a la de las familias, las organizaciones o los organismos internacionales; no conocen los casos, hay una gran falta de información y atención a este problema social porque para muchos de los políticos o grandes representantes, les es más importante solucionar o atender otro tipo de conflictos que el que a una mamá le haga falta su hijo, así es la realidad, así de cruda como se escucha.

Toda madre, padre, hermano, familiar en general y amigos, lo único que piden es que se rompa este estado de duda, de inseguridad y desconfianza en el que viven, despertando todas las mañanas pensando en dónde podría estar, en donde buscar, en lugar de pensar en cómo disfrutar de su compañía. Exigen la VERDAD y la JUSTICIA que se merece cada ser humano, de saber ¿qué es lo que pasó? pero aún más importante ¿por qué se les ha quitado la vida?

La cimentación del ser

Abraham Lincoln una vez dijo: “El conocimiento es la mejor inversión que se puede hacer.”

¿Por qué entonces será interesante gastar nuestros esfuerzos o dedicarle tiempo a conocer el mundo y la realidad en la que vivimos? ¿Existen otras realidades? ¿Por qué hay gente que piensa, vive y hace cosas muy distintas a mí?

A lo largo de varias semanas les he compartido diferentes reflexiones sobre distintas áreas del conocimiento, en específico sobre diferentes temas como el sentido común, la percepción, la intersexualidad y en general el por qué pueden llegar a surgir problemas epistemológicos, que la verdad, puede resultar un poco confuso o llegar a quebrarte un poco la cabeza.

Primero, considero que es muy importante entender diferentes conceptos que nos ayudan a construir o ir formando una estructura de lo que será un gran edificio o monumento sobre lo que vamos conociendo y todos los aprendizajes que vamos recolectando en la vida: el conocimiento.

Como lo explicaba con una dinámica de ver a un monstruo en un video, Denise Najmanovich te pone a pensar sobre la situación del mundo en el que vives, como se mueven y se manejan las cosas y las personas con las que te rodeas, pero sobre todo a que tu percepción o apreciación de todo ello es muy diferente a la de la persona que está al lado tuyo y que no por pensar o tener una idea distinta de las cosas está mal, sino que la diferenciación entre lo que tú sabes y conoces y lo de los demás, te puede aportar grandes conocimientos que te ayudarán a comprender porque suceden varios fenómenos o circunstancias en este mundo, todo es cuestión de que abras tu panorama, amplíes tu visión sobre la vida y te atrevas a descubrir nuevas creaciones; que es precisamente a lo que nos invita la autora: “no se trata de conocer nuevas tierras, sino de mirarlas con otros ojos”.

Ya que entendemos este concepto y estamos adentrados en esta gran aventura del vivir, puede que nos encontremos con obstáculos, porque como todas las cosas, el impregnarnos de nuevos conocimientos requiere de mucho esfuerzo y no siempre será fácil. Nos encontramos entonces ante una nueva interrogante, ¿qué es el conocer? Al leer y escuchar a Pablo Fernández nos puede quedar claro entonces que no se trata nada más de proponer soluciones a la realidad y así lidiar con los problemas de la sociedad, porque no todo se resuelve como si fuera una receta para hacer un pastel de chocolate o de darle más peso a lo que una persona vale por todo lo material que tenga, sino que nuestra misma realidad es producto de lo que pensamos de la misma y será siempre cimentada con conocimiento.

Una epistemología significa entonces la relación entre un sujeto y un objeto donde siempre está implicado un conocimiento. Hay 3 tipos de epistemologías que podemos identificar:

  1. De distancia: relación entre sujeto y objeto que se mantiene distante, el objeto tiene un valor únicamente abstracto
  2. De fusión: mezcla o combinación entre sujeto y objeto, el sujeto se convierte en su pasión
  3. De encantamiento: el sujeto dota al objeto de conocimiento, le otorga sus propios sentimientos y pensamientos, permite que el objeto se desarrolle bajo sus métodos.

Al leer y reflexionar estos conceptos es mucho más fácil comprender que si tenemos una apertura más grande ante el conocimiento y sabemos cómo conocer no tenemos que ponerle etiqueta o solución a todo, aquí la resolución de Pablo en su libro El conocimiento encantado:

“Todas las soluciones requieren más presupuesto, más progreso, más información, más cosas, más amigos, más certezas, más técnicas psicológicas, cuyo único resultado es, a la postre, más problemas. Los problemas de la tecnología se resuelven con más tecnología. Más de lo mismo. El exceso de la forma es nuestro vacío.”

Por consiguiente, continuando con la mágica secuencia de la aventura de la vida, debemos también entender que hay una serie de culturas interconectadas en el mundo que conviven día a día y que es necesario aceptar que puede haber muchas diferencias en cuanto a modos de pensar y de vivir entre las personas.

En esta cimentación del ser, aparece el sentido común. Geertz lo define como “un conjunto relativamente organizado de pensamiento especulativo, sus principios son liberaciones inmediatas de la experiencia…” En palabras más sencillas, es todo lo que acumulamos con el paso del tiempo y a través de nuestra experiencia, “no dispone de otra teoría que la vida misma”, sino que es todo aquello que bien o mal, completo o imparcial lo tomamos como aprendizaje.

El sentido común tiene entonces diferentes propiedades como la naturalidad (lo obvio),  la practicidad (cosas poco prácticas), la transparencia (lo que es, ni más ni menos), la asistematicidad (placeres de la inconsistencia), y la accesibilidad (insistencia de que cualquiera puede hacer conclusiones).

Aunque estas propiedades nos puedan parecer extrañas, el sentido común como tal no requiere de ningún talento o técnica especial sino que como Geertz expone en su libro Conocimiento Local: “exige un adiestramiento poco o nada especializado que sólo de forma redundante llamamos experiencia, y que de forma misteriosa llamamos madurez.”Es entonces donde nuestra cimentación va tomando forma, una vez entiendo lo que es la percepción, qué y cómo se conoce y cómo y por qué contamos con nuestro propio sentido común, el rol tan importante que tiene nuestra cultura que podemos mantenernos firmes en la tierra.

Otro de los temas interesantes, ya que estamos en esto de la multiculturalidad y en la actitud de abrir nuestra perspectiva, es el tema de la intersexualidad. Este se refiere a un fenómeno biológico en el que un individuo manifiesta características tanto masculinas como femeninas y se le desarrollan ambos aparatos reproductores.

¿Por qué es relevante el tema? Su definición se puede leer de manera muy simple, sin embargo, vivirlo y asimilarlo dentro de una sociedad puede representar hasta una gran problemática, ya que el ser humano a lo largo de la historia se ha dedicado a clasificar, organizar y categorizar todo lo que lo rodea, por lo que en el caso de una persona intersexual, no cabe dentro de lo masculino o lo femenino, sino que es algo diferente.

En la película XXY, se puede observar el caso de Alex, una persona intersexual que vive en Uruguay con sus padres, en donde las interacciones que tiene con su comunidad representan distintos matices o formas de reaccionar ante este fenómeno; por un lado estaban sus padres, quienes fuese niña o niño, buscarían protegerl@ y cuidarl@ siempre. Por otro estaba un cirujano y su familia, sus compañeros de escuela, sus amigos, etc.

Opino que en el filme se pueden analizar entonces los conceptos de los que hoy estamos compartiendo, ya que precisamente se refleja la invitación de Denise de abrir los ojos ante una realidad y a expandir nuestra perspectiva, a tener todo el tiempo en mente que nuestra percepción de las cosas no es la ÚNICA que existe, que tenemos que instruirnos en la manera en que se puede conocer el mundo como lo habla Pablo, y a que nuestro sentido común, dependerá de nuestras vivencias y experiencias como lo menciona Geertz.

Una vez simpatizándonos con todas estas palabras y reflexionando sobre quiénes somos, cómo vivimos y por qué vivimos así, está claro y es parcialmente obvio que no todo mundo tiene que estar de acuerdo sobre nuestro estilo o maneras de vivir; ahí está la cosa. Si todos los seres humanos que habitamos este planeta estuviéramos de acuerdo en todo, la verdad sería muy aburrido, por lo que es muy cautivador que no lo sea, y aquí nos paramos en los problemas epistemológicos.

En mi entrada de la semana pasada les planteaba dos temas muy controversiales, el género y las ciudades en el siglo XXI. Con respecto al género, mencioné el trabajo de JoengMee Yong titulado The Pink and Blue Project en el que habla sobre como a los niños y niñas se les entrena desde muy temprana edad sobre su rol que tendrán como adultos conforme su cultura les dicta, y se los diseñan y venden por medio de juguetes adentrándolos en una categoría en particular, azul (niños) y rosa (niñas).

Yoon declara en su blog el problema: “Girls train subconsciously and unconsciously to wear the color pink in order to look feminine.” Entonces, ¿el vestirme de rosa únicamente transmite que quiero que me vean y sólo así me veo femenina? Piénsenlo y contextualícenlo.

Por otro lado hablé sobre las ciudades, en el sentido en cómo se puede diferenciar la vida de un citadino en cualquier gran ciudad y una persona que habita en una zona rural, tras meditar el artículo de Pablo Fernández: La velocidad de las bicicletas en donde en un sentido más analógico Pablo nos pone a proyectar cómo ha cambiado la vida de la mayoría de los seres humanos en las ciudades con el concepto de la velocidad y que cada vez más queremos ir más rápido, perdiéndonos de vivir y disfrutar el momento de transportarnos:

“Así, la bicicleta resulta ser el medio de transporte más civilizado que haya construido el ser humano, porque va a la velocidad de sus pensamientos, con los que había llegado tan lejos antes de acelerar en reversa.”

Además de todas estas nuevas palabras y autores para muchos, hay muchos más académicos e intelectuales que a lo largo de la historia han hablado o definido el conocimiento en sí. Por ejemplo, en la filosofía, Aristóteles y Platón decían que el conocimiento se podía obtener directa e indirectamente, restando las nuevas referencias de lo que ya se sabía.

De manera más reciente, el Dr. Israel Adrían Núñez Paula escribió en La gestión de la información, el conocimiento, la inteligencia y el aprendizaje organizacional desde una perspectiva socio-psicológica (2004):

“El conocimiento tiene un carácter individual y social; puede ser: personal, grupal y organizacional, ya que cada persona interpreta la información que percibe sobre la base de su experiencia pasada, influida por los grupos a los que perteneció y pertenece. También influyen los patrones de aceptación que forman la cultura de su organización y los valores sociales en los que ha transcurrido su vida. Esto determina que el conocimiento existe, tanto en el plano del hombre como de los grupos y la organización, y que estos se encuentran determinados por su historia y experiencia social concreta.”

De este modo, podemos ver implicados todos los conceptos que son parte del cimiento de nuestro ser o la construcción de nuestro propio conocimiento, en donde se establece que este tiene tanto un carácter individual como colectivo y que cada quien por sus prácticas y costumbres (sentido común), descifra los datos a su propia forma (percepción) y que el rol de su historia y comunidad en la que vive será un pilar decisivo en la aceptación o negación de nuevos conocimientos (cultura).

Durante las últimas semanas hemos llevado la dinámica de interactuar virtualmente entre nuestros compañeros para complementar todas nuestras ideas y exponer nuestras opiniones sobre estas nociones, que yo creo que fue muy bueno para comprender a fondo los temas.

En la entrada de Álvaro Quintero sobre el sentido común de Geertz, en lo personal se me hizo muy interesante cómo planteó la pregunta de si el sentido común si es verdaderamente objetivo y universal, que con base en las aproximaciones que  hizo Clifford a varias culturas, finalmente cada una va a tener una idea distinta sobre un mismo hecho y lo más intenso es que puede suceder dentro de un mismo lugar o espacio geográfico.

Un tema muy controversial sin lugar a dudas en todos los blogs, fue el de la intersexualidad. En lo personal me parecieron muy interesantes las aportaciones de Affif y Andrea Esquivel, por un lado Affif hacía una reflexión muy particular en que una persona intersexual simplemente: “no puede ser ni hombre ni mujer, vives en un limbo en el cual no puedes encontrarte a ti mismo, para algunas personas no eres natural…” ¿qué fuerte no? ¿De verdad una persona intersexual no puede tener conciencia de si mism@?

Andrea por su parte, utilizó un lenguaje que a mi parecer un poco fuerte para definir lo que era un intersexual usando términos como “anomalía fisiológica” o “discrepancia sexual” sin embargo al final hace una declaración muy buena: “Quiero concluir diciendo que no existe ninguna desigualdad entre todos nosotros.” ¿Por qué hay personas en el mundo entonces que se sienten superiores o mejores a otras?

En cuanto a los problemas epistemológicos que cada quien fuimos encontrando y hablando, las entradas de Mariana Vicha y Adalid me hicieron bastante ruido en la cabeza:

Adalid, expresó al final de su entrada: “no omito comentar que carecemos de una cultura de lectura, mientras tanto el ser humano confía mucho en el sistema empírico.” Ésta última frase me puso a pensar, ¿está identificado que la cultura mexicana carece de lectura? ¿De qué manera? ¿Por qué se afirma que el ser humano confía en el sistema empírico?

Mariana por su parte, habló sobre un tema muy delicado y que en los últimos años se ha considerado erradicar: las corridas de toros. En su entrada hace la siguiente pregunta: “¿Por qué la actividad lúdica del hombre tiene que sobre ponerse a la vida animal? Dicen que es una lucha entre la bestia y el hombre, yo personalmente, le voy a la bestia, la cual se encuentra en evidente desventaja.” Este es un claro conflicto cultural, ya que en muchas partes del mundo está totalmente prohibido este tipo de acciones o costumbres, pero por otro lado es toda una tradición española que es defendida respectivamente. ¿Es una cuestión entonces de diversión? ¿De domino animal? ¿Podría ser incluso una manera en la que el hombre deja en claro su poder?

Finalmente quiero compartir que de manera personal todas las lecturas, videos, pláticas y dinámicas que hemos hecho en la clase me han ayudado muchísimo, sobre todo en el plano profesional a que debemos de entender y ABRIR nuestra perspectiva hacia el mundo, se escucha muy fácil, pero ¿qué tal las reacciones de la gente en la película XXY con el caso de Alex?  Es de vital importancia estudiar y convivir con otras culturas, religiones y comunidades para entender el mundo en el que vivimos y que como internacionalista con mayor razón me ayudará a que sea el ámbito social, educativo, empresarial o gubernamental al que me dedique, es relevante que para poder solucionar conflictos, debo aprender a no proponer soluciones que terminen en más problemas como lo menciona Pablo, sino a ver lo mismo con otros ojos y que cada par de ojos me ayude a fichar aspectos epistemológicos distintos para poder tomar lo mejor de todos los mundos, ser mejor persona y enriquecer mi ser, finalmente yo seré la única que con mi experiencia cimentaré mi ser.

Bibliografía: 

Mismo Camino, Diferente Ruta

El día lunes 23 de Febrero como una dinámica o experimento, en la clase de Conocimiento y Cultura salimos a caminar. El ITESO está situado sobre periférico, entre la Av. López Mateos y el tren ligero, más o menos para ubicarnos. Eran alrededor de la 1:15 pm, hacía un calor tremendo, pero todo el grupo siguió instrucciones y salimos del salón.

Entonces nos dirigimos al cruce de periférico y López Mateos no teniendo mucha idea de por dónde precisamente caminar, o cómo llegar, pero en fin salimos en grupo y cada quien iba a su ritmo. Caminamos por fuera del ITESO hacia López y llegó un punto en el que teníamos que cruzar hacia el otro lado porque ya nos encontrábamos en las comunidades que viven a la orilla de periférico en donde hay un canal de aguas negras que la verdad expide un olor muy desagradable y que la gente que vive ahí lo tiene todo el día a todas horas.

Cruzamos entonces por el puente peatonal, todos en fila como chiquitos, cuidándonos y comunicándonos para seguir juntos ya que estábamos un poco inseguros e incómodos por las condiciones del clima y la repentina prueba de la clase.

Screenshot_2015-02-26-20-23-36Screenshot_2015-02-26-20-23-46Desafortunadamente, no pude subir los videos sobre cómo reaccionamos varios al tener que seguir nuestra ruta literal caminando por periférico sin protección alguna, ya que no hay un paso peatonal acondicionado para llegar a López y mucha gente diariamente camina por aquí para poder seguir su camino.

Toda la gente se nos quedaba viendo como raro, observando nuestro comportamiento y hasta escuchando comentarios sobre lo desagradable que era tener que hacer esta actividad porque fue sacarnos de nuestra “zona de comfort”, que en lugar de estar en un salón con ventilador muy a gusto, estábamos en pleno rayo de sol, uno que otro con un atuendo no muy adecuado para caminar y sin saber a dónde ir.

En lo personal creo que esta experiencia nos sirvió para conocer un lado de nuestra ciudad que se encontraba oculto para muchos, y cómo puede cambiar nuestra perspectiva de una misma zona que visitamos todos los días al salir a la calle y tener que hacer un recorrido que mucha gente ya hace por rutina, teniendo que oler un canal de aguas negras, sudando y estar expuesto a algún accidente por cómo está acondicionada la ciudad, que prácticamente es para autos no para peatones.

Nunca vayas por el camino trazado, porque conduce hacia donde otros han ido ya.

-Alexander Graham Bell

RUTAS DE INVESTIGACIÓN SOBRE PROBLEMAS EPISTEMOLÓGICOS

¿Alguna vez te ha pasado que la gente te juzgue acerca de tu vestimenta de acuerdo a tu género? ¿Te han hecho alguna crítica por vivir en la ciudad? ¿En qué sentido podemos llegar a ser diferentes las personas que vivimos en la ciudad a las que viven en zonas rurales? 

A lo mejor pueden ser cosas mínimas, sin embargo, cuestiones sobre el género y las ciudades en el siglo XXI se han ido alterando, ya que por un lado, se ha promovido la equidad de género, la defensa y protección de los derechos de las mujeres y se ha abierto la perspectiva de que varias cosas de la vida del ser humano pueden ser “unisex”. Por otra parte, se han propuesto muchos proyectos sobre modificación, urbanización y transformación de las grandes ciudades, ya que el estrés, el tráfico y la aglomeración han afectado mucho la calidad de vida de “los citadinos” y se han impulsado muchos proyectos sociales para que la gente viva más tranquila.

Primero hablemos sobre cuestiones del género, que más allá que el mundo se encierre en 2 categorías, masculino y femenino, como lo vimos explícitamente en la película XXI;  también muchas sociedades y culturas “prohíben” de ciertos modos de vivir y de vestir para ambos. ¿Se han puesto a pensar que si vas al área de maternidad de casi todos los hospitales, por lo menos de Guadalajara, todo es rosita y azul? ¿Por qué los juguetes como comenta JoengMee Yoon en su blog The Pink and Blue Project están diseñados para vender cosas específicas hacia las niñas y otras muy diferentes a los niños?

Toda la vida, por lo menos de los recuerdos que tengo sobre mi niñez, a mis amigas y compañeras de la escuela prácticamente se nos hacía creer que el rosita era el color que debíamos usar, literal, para TODO. Desde la liga del cabello, las pulseras, las blusas, los calcetines, la bolsa, el estuche, todo tenía que ser ROSA.

Pero, ¿Por qué el rosa y el azul significan lo que significan en nuestra cultura? Como ya es sabido, la sociedad mexicana solía ser, sino es que aún un poco, machista, en donde la mujer sólo servía para tener hijos, atender el hogar y complacer a su marido, por lo que en base a los conceptos antes mencionados sobre Geertz acerca del sentido común, todo el tiempo la experiencia nos ha dictado que esos son los colores para niña y niño, respectivamente, por las funciones que cada género tenía en nuestra cultura, a lo que concuerdo con Yoon en que el usar el rosa para las niñas, es una expresión del feminismo culturalmente manipulada, ya que muy en lo profundo lo que se quiere es hacerse notar y refleja nuestro deseo de ser vistas.

Reflexionando sobre esto entonces, estos patrones y juguetes que son creados para los niños, poco a poco nos construyen en la mente la idea de lo que será ser mujer u hombre o lo que ello representa. Como Yoon declara en su blog “Girls train subconsciously and unconsciously to wear the color pink in order to look feminine.” Entonces, ¿el vestirme de rosa únicamente transmite que quiero que me vean y sólo así me veo femenina? Si lo vemos desde una misma perspectiva, culturalmente hablando, hace muchos años no era bien visto que a una bebé la vistieran de azul porque simplemente “no iba” o “no se ve bien” por una idea generalizada que un color creó. He aquí donde creo que se encuentra el problema epistemológico cuando, por ejemplo, sobretodo a las personas mayores les causa conflicto ver a una bebé con un vestido azul y aparece la expresión: “¡hay pero por qué azul si es una niña!” entre muchas otras.

DSC07425 (2)

Ahora hablemos sobre las ciudades. ¿Hay diferencias entre una persona que vive en la ciudad y una que vive en un pueblo o zona rural? Probablemente a todos nos ha pasado que escuchas un comentario o te dicen “no pues ustedes que viven en la ciudad” o “¿cómo puedes vivir así?” sobre alguna persona que no está acostumbrada, por ejemplo, a la rutina de la perla tapatía.

¿Cuáles son las ideas que cuestionan nuestro sentido común sobre lo que es la ciudad? La idea de una ciudad como la conocemos o por “sentido común” es una metrópoli o una localidad en la que vive mucha gente con mucha prisa, está rodeada de grandes edificios y monumentos a personajes históricos, en donde la mayoría de la gente estudia en grandes universidades, se dedica a los negocios o a las actividades comerciales, el gobierno y los servicios públicos menos actividades agrícolas.

¿Se ve (y se vive) de la misma manera el espacio, dependiendo de cómo viajemos? Yo creo que no. Hoy en día el andar en bicicleta es todo un privilegio, primero para tener el tiempo de recreación en el que no importa a que hora llegues, a donde llegues y cuánto te tardes en llegar, sino que disfrutes los espacios y sitios que una ciudad te puede ofrecer. De esta manera, no vas a apreciar una calle llena de tiendas de arte, por decir si viajas deprisa en tu carro o, por otro lado, vas caminando sin pendiente, pudiendo admirar las artesanías y despejándote un poco de la ajetreada realidad. Puedes tener la oportunidad de observar los movimientos de la naturaleza, los sonidos y experimentar la adquisición de nuevos conocimientos al conocer a la gente o solamente observar su comportamiento.

¿En qué sentido es un problema epistemológico? Puede ser que la concepción o el significado de ciudad como nosotros lo conocemos puede o no tener similitudes con los de otras culturas, en donde por más aprisa que se tenga o pendientes y ocupaciones, se lleva un ritmo tranquilo y organizado de vida, en donde da lo mismo si una persona se transporta en carro, bicicleta, tren, metro o camión, el punto es que llegue y haga lo que tenga que hacer y disfrute el camino, aprenda a vivir el momento y no esté pensando en ir más rápido como lo expresa Pablo al final de La velocidad de las bicicletas:

“Así, la bicicleta resulta ser el medio de transporte más civilizado que haya construido el ser humano, porque va a la velocidad de sus pensamientos, con los que había llegado tan lejos antes de acelerar en reversa.”

Finalmente creo que podemos relacionar todas estas ideas con la lectura de Geertz y la película XXY, ya que nos pone mucho a pensar y nos invita a abrir nuestro pensamiento a otras perspectivas de vida, a no ver todo de manera clasificada o a encerrarnos en 2 únicas opciones a elegir ante la vida, las cosas, las personas y todo lo que está a nuestro alrededor puede cambiar, sentir y verse diferente a nosotros y no tiene porque estar “mal” o “fuera de lugar”.

LA INTERSEXUALIDAD: UN DESAFÍO CULTURAL

Considero que para empezar a entender un poco por qué la intersexualidad es un desafío cultural, tenemos que comenzar por entender qué exactamente significa INTERSEXUALIDAD. Podemos encontrar entonces que se trata de un fenómeno biológico por el cual algunos individuos manifiestan caracteres masculinos y femeninos y estos pueden mostrarse en diferentes grados, lo que en palabras más sencillas es que un ser humano nazca con ambos aparatos reproductores: pene y vagina y que los desarrolle.

Comprendiendo entonces esta cualidad con la que algunas personas nacen aún así surgen muchas preguntas de cómo es posible o por qué sucede esto. Sin embargo, lo que yo creo que causa conflicto o problemática es que no todas las sociedades pensamos, percibimos o conocemos al ser humano de la misma manera, nuestra perspectiva es propia y única y se va construyendo con nuestra experiencia acumulada con el paso del tiempo y desenvolvimiento de sentido común, como lo menciona Geertz.

Al ver la película XXY, esto queda expuesto claramente. El filme trata del caso de Alex, una persona intersexual que vive en Uruguay con sus padres, tiene 15 años y un cirujano y su familia la visitan para conocerla y ver si cabría la posibilidad de una operación para definir su sexo. Al encontrarse con diferentes personas en su entorno, Alex sufría de mucha discriminación y exclusión de la sociedad, ya que por no comprender o no tener la suficiente información, la veían como un monstruo y mucha gente abusaba de ella o la despreciaba.

Sus padres, sus amigos, y demás personas que la conocían y querían, siempre buscaban que ella estuviera bien y la protegían ante todo, que tomara sus pastillas, fuera a la escuela, que se sintiera querida y aceptada en el mundo. Desafortunadamente no todas las personas en la costa donde vivía la veían así y pedían que se mantuviera alejada, escondida, recluida.

A pesar de que todas las personas en su ambiente, su casa y su escuela la percibían y observaban de un modo distinto, el hecho de que Alex fuera intersexual o que contara con ambos aparatos reproductivos, todos los personajes de la película encontraban la intersexualidad como algo fuera de lo normal, diferente, raro y que por eso mismo, resultaba profundamente interesante. El cirujano por su parte, para el desarrollo de la ciencia, sus amigos por como le hacían sentir y por supuesto sus padres, que ya fuese niña o niño, era su único hij@ el cual tuviera el sexo que sea, siempre la amarían y cuidarían.

Al ver esta película, filmada en un país latinoamericano, me puse entonces a pensar, ¿cómo percibiría la sociedad mexicana a alguien así? ¿Le haríamos daño? ¿La excluiríamos o aceptaríamos como igual? A lo largo del tiempo se ha comprobado que los mexicanos somos altamente discriminatorios y raciales. Me pregunto entonces o me queda la curiosidad si por el sentido común que hemos desarrollado como conjunto este es lo bastantemente abierto para aceptar y ser incluyentes con las personas intersexuales, o que las que ya viven en nuestro país, ¿cómo son tratadas verdaderamente?

La idea entonces de que la intersexualidad es algo fuera de lo normal y por su calidad distintiva es muy interesante, representado con los personajes de la película XXY, esto de alguna manera puede ser un ejemplo sobre cómo caracteriza Geertz el sentido común. La primera, naturalidad se ejemplifica cuando distintos personajes tienen una interacción física con Alex, donde conocen su naturaleza y todo su cuerpo, conocen la naturalidad o representación biológica de la intersexualidad y la aceptan. Por su parte es muy parecida la transparencia, en donde lo que ven, es lo que es y no hay ninguna barrera o telón que les obstruya conocer cómo es el cuerpo de Alex.

La practicidad se nota cuando algunos personajes se encuentran con Alex y les sorprende y/o desagrada como es su cuerpo, y entonces como conocen algo diferente a lo que su experiencia les ha contado, su sentido común lo rechaza porque no es algo útil y/o normal. Por último la accesibilidad es la cualidad de todos los personajes que cuando conocen la condición humana de Alex, crean o definen una idea en concreto de ello, hacen una conclusión propia y la aceptan sin reservas.

El sentido común como sistema cultural…

La diferencia entre los tipos de sociedades que han estudiado tradicionalmente los antropólogos, los tradicionales y los tipos de sociedades en que normalmente habitan, las modernas se han planteado en términos de primitivismo. Se ha demostrado que los pueblos más simples poseen un sentido de lo divino, un interés desapasionado por el conocimiento, una sensibilidad para la forma legal, o una apreciación de la belleza por sí misma, aun cuando esas cosas no se encuentren entre los ámbitos armoniosos y bien definidos de la cultura que nos son tan familiares.

Hay una dimensión de la cultura que no suele asociarse a la idea de orden que encontramos en esos distritos más familiares, el sentido común. Este se define como un conjunto relativamente organizado de pensamiento especulativo y no como lo que alguien emplea y conoce con moderación; sus principios son liberaciones inmediatas de la experiencia y no reflexiones deliberadas sobre ésta. El sentido común se basa precisamente en la afirmación de que en realidad no dispone de otra teoría que la de la vida misma, lo que aprehendemos exacta e imparcialmente.

Cuando se expresa que alguien tiene sentido común muchas veces se quiere decir que mantiene los ojos abiertos, utilizándolos juiciosa, inteligente, perceptiva y reflexivamente y que es capaz de enfrentarse a los problemas cotidianos de una manera cotidiana y con cierta eficacia; es capaz de aprehender las realidades puras de la experiencia.

En la filosofía, el sentido común se ha convertido en una categoría central, casi en la categoría central, de una buena parte de los sistemas filosóficos modernos, el sentido común es un asunto más problemático y profundo de lo que parece desde la perspectiva de un café parisino o de una sala de reuniones de Oxford; este muestra de una manera particularmente evidente el impulso sobre el que se construyen esos complejos: el deseo de representar el mundo de forma distinta.

Los hombres levantan los diques de sus creencias más necesarias con cualquier barro que puedan encontrar. Todo esto se manifiesta de una manera más dramática cuando en lugar de limitarnos a una cultura única, observada de forma general, escudriñamos varias al mismo tiempo en relación a un único problema. En los seres humanos, el género no es una variable puramente dicotómica; por supuesto, tampoco es continua, pues entonces nuestra vida amorosa sería mucho más complicada de lo que ya lo es. La intersexualidad no es una simple sorpresa empírica; es un desafío cultural.

El sentido común navajo sitúa la anomalía de la intersexualidad bajo una luz bastante diferente de la nuestra. Al interpretarla, no como si fuese un horror sino como una bendición, esa visión comporta una serie de nociones que nos parecen tan peculiares como la afirmación de que el adulterio es causa de accidentes caseros o el incesto de lepra, pero que a los navajo no les parecen sino lo que ha de pensar cualquiera que tenga la cabeza en su sitio.

En una sociedad donde el sentido común convierte a un hombre normalmente dotado que carezca de hijos en una figura desamparada y dice de una mujer sin hijos que no es “ni siquiera una persona”, la vida del intersexuado es la imagen extrema de lo inútil. El sentido común es lo que percibe espontáneamente una mente liberada de propensiones, es, más bien, lo que cohge una mente llena de presunciones.

El sentido común es tan totalizador como cualquier otro; ninguna religión es más dogmática, ninguna ciencia más ambiciosa, ninguna filosofía más general, sus matices son distintos y es precisamente en sus matices, donde realmente han de escudriñarse las diferencias del sentido común.

  • Extrañas propiedades del sentido común: Naturalidad, practicidad, transparencia, asistematicidad y accesibilidad
  1. Naturalidad: El sentido común representa materias como si fueran lo que son en su naturaleza simple. Impone un aire de obviedad, un sentido de elementabilidad sobre las cosas. Éstas se representan como si fuesen inherentes a la situación, como aspectos intrínsecos de la realidad, como el rumbo que toman los acontecimientos: eso ocurre incluso con una anomalía como la intersexualidad.
  2. Practicidad: cuando decimos que un individuo, una acción, o un proyecto manifiesta una falta de sentido común es que tales cosas son poco prácticas. El individuo se enfrenta a ciertas sorpresas desagradables, la acción se encamina hacia su propio fracaso, el proyecto no prosperará. La practicidad no se emplea en el sentido pragmático de lo útil, sino en el sentido más amplio filosófico-popular, de astucia. Es una cualidad que éste otorga a las cosas, y no una cualidad que las cosas le otorgan a él.
  3. Transparencia: la tendencia que manifiestan las concepciones de sentido común sobre ésta o aquella cuestión a representarlas como si fueran precisamente lo que parecen ser, ni más ni menos.
  4. Asistematicidad: el concepto nos permite a la vez a esos placeres de la inconsistencia que son tan reales para todos excepto para los más escolásticos de los hombres. La sabiduría de sentido común es descarada y condenadamente ad hoc. Se nos presenta en forma de epigramas, proverbios, etc. y no mediante doctrinas formales, teorías axiomáticas o dogmas arquitectónicos.
  5. Accesibilidad: es una consecuencia lógica que se desprende del conocimiento de las restantes cualidades, es simplemente la suposición, en realidad la insistencia, de que cualquier persona con sus facultades razonablemente intactas puede llegar a conclusiones de sentido común y que, una vez las enuncia de forma inequívoca, las acepta sin reservas.

En el terreno del sentido común, rechazamos cualquier pretensión explícita de poderes especiales. El sentido común no implica un conocimiento esotérico, ni una técnica especial o un talento peculiar, pues exige un adiestramiento poco o nada especializado que sólo de forma redundante llamamos experiencia, y que de forma misteriosa llamamos madurez. El sentido común representa el mundo como algo familiar, un mundo que cualquiera puede o podría reconocer y en el que cualquiera puede o podría mantenerse sobre sus propios pies.

Síntesis de  “El sentido común como sistema cultural”, de Clifford Geertz, incluido en su libro Conocimiento Local.